América Latina, movimientos sociales y el pensamiento crítico como base

Pensamiento crítico como única herramienta segura e inacabable que permite el avance permanente hacia una sociedad más igualitaria. El pensamiento crítico permite la revisión de cualquier tipo de política, de cualquier gobierno y hasta de cualquier ideología, haciendo en cualquiera de los casos que estas/os avancen en sus objetivos.
De esta manera, podemos ver dos aspectos importantes en la forma de percibir el pensamiento crítico. Uno de ellos es como se percibe este en la sociedad, en sus actores y sus movimientos sociales, aspecto que toma una vital importancia si vemos a estos actores como impulsores de procesos de cambios tendientes hacia una sociedad mas equitativa e igualitaria. El otro aspecto es como se percibe desde la academia, es decir, desde la UDELAR; ya que desde las ciencias sociales por ejemplo, el pensamiento critico cumple un rol fundamental en el proceso por el cual la Universidad de la Republica interactúa con los diferentes actores sociales, en su proceso de extensión. Esto es; en el rol de la universidad al servicio de la sociedad el pensamiento crítico y como este es entendido, debe ser el centro de un debate ideológico, permitiendo aún más claridad sobre como la universidad aborda la extensión.
Desde esta perspectiva podemos ver como el pensamiento crítico brinda esencialmente, a la sociedad en su conjunto, una capacidad para pensar y pensarse como tal y al mismo tiempo avanzar en el proceso de desarrollo. Esto es así ya que permite la revisión constante de los procesos elegidos o los caminos tomados y por ende su modificación permanente en caso de ser necesario.
Los colectivos sociales se organizan en pos de un interés común más o menos general dentro de una sociedad. En la mayoría de los casos, sino en todos, los movimientos sociales se articulan sobre bases relacionadas con aspectos educacionales, de salud, vivienda, de respeto por sus derechos, etc., es decir en aspectos básicos para la vida humana donde hace falta una mejoría de estos parámetros o bien no existen directamente. Podemos decir de esta manera que los movimientos sociales tienen una perspectiva abarcativa y de avanzada con respecto a las necesidades de una sociedad en pos de su desarrollo.
Toma real importancia práctica entonces el pensamiento crítico. El desarrollo de una sociedad en todo sentido guarda una relación intrínseca con la participación ciudadana y los espacios para la misma y el pensamiento crítico es el primer impulso de este proceso. Esto vale tanto para la esfera social como para la esfera política que habilita dichos espacios.
En este aspecto la UDELAR juega un rol académico determinante desde donde, todas sus disciplinas pueden conformar los espacios interdisciplinarios para aportar las herramientas, como el conocimiento por ejemplo, en la orientación hacia el desarrollo desde una perspectiva critica que permita ser vanguardia en los procesos de cambio desde y dentro de la sociedad.
Podemos establecer así la necesidad de pensar el pensamiento crítico en los ámbitos académicos, políticos y sociales, como principal desafío hacia una integralidad que sustente el desarrollo.
Algunos aspectos señalados por Alfredo Falero en el primer encuentro del Ciclo de pensamiento critico en América Latina, hacen referencia a los años sesenta como el “laboratorio del pensamiento critico”, referenciando esta década como la primer ruptura con el pensamiento dominante acerca del sub-desarrollo/desarrollo, rompiendo con los paradigmas dominantes existentes hasta ese momento, surgiendo así las teorías relacionadas con la dependencia y el colonialismo interno. Podemos ver entonces la importancia a nivel global que también tiene el pensamiento crítico desde lo que este implica en el proceso de cambios y como este puede determinar cambios de rumbos supuestamente pre-establecidos. De esta misma manera, a nivel local estos cambios también son necesarios y el pensamiento crítico es la única herramienta que puede asegurarlos.
El pensamiento critico impulsa el cambio y es motor de este proceso ya que según cuanto se estimule y cuanto se promueva, podemos estar mas o menos seguros de a cuanta revisión están siendo sometidos estos procesos.
Creo que el pensamiento critico debe ser visto y se debe trabajar para que este sea entendido como una herramienta que permite ampliar la visión de todas las disciplinas académicas en el rol de la UDELAR en la sociedad, de todos los actores políticos en la revisión de las politicas y sus objetivos y de toda la población en general al momento de entenderse ella misma como actor crucial con derechos y obligaciones. Todos estos aspectos deben estar imbuidos de pensamiento crítico, es decir este debe estar presente de forma inseparable en todos los ámbitos de una sociedad.
Si tenemos en cuenta la intervención de Raúl Zibechi con respecto a los movimientos sociales en América Latina, vemos que el pensamiento crítico es crucial en el proceso de desarrollo y más aun en estos tiempos en donde las ideologías mas progresistas han llegado al gobierno y muchas veces se ven imposibilitadas de avanzar en los procesos de cambios profundos. De hecho muchas veces sus cuadros quedan imposibilitados de generar las bases para estos cambios jugando entonces el pensamiento crítico, en esta coyuntura, un rol fundamental. De esta manera se puede asegurar que los procesos no queden atados a partidos de gobierno o instituciones politicas específicas, el pensamiento crítico así, permite un constante desarrollo de la sociedad hacia la generación de soluciones sin depender de los gobiernos.
Creo que el pensamiento crítico así entendido por los diferentes actores de una sociedad puede significar el comienzo de un largo proceso de profundización de los cambios necesarios en todas las esferas de una sociedad. En donde todos estos actores, pero más aún la sociedad organizada en colectivos puede comenzar a introducir esta perspectiva desde una mirada cultural que signifique la modificación de los pensamientos dominantes a nivel nacional e internacional, con respecto a que se define como desarrollo y como este se alcanza.
Creo que el trabajo orientado a impulsar el pensamiento critico tiene una importancia cultural sustancial en los procesos sociales ya que implica ir en contra muchas veces de una ideología establecida, la cual muchas veces parece imposible cambiar, solo la mirada crítica de esta última permite su cambio.

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